El cantante mexicano ha ignorado las citas judiciales por el caso de su exmánager al que le debe más de un millón de dólares.
La corte de Los Ángeles le había enviado un ultimátum a Luis Miguel a finales de marzo: si no se presentaba el 17 de abril ante la audiencia que tenía por el caso de su exmánager, irían a por él. Luis Miguel Gallego Basteri, El Sol de México, sería perseguido por la Policía estadounidense para arrestarlo. Él, que solía servirse de la seguridad pública para aplacar a las legiones de fans que luchaban por un beso suyo, ahora tendría que protegerse de ella.
Este lunes ha llegado a la fecha límite. Luis Miguel no se ha presentado. Y la Justicia de Los Ángeles ha cumplido su promesa: una orden de detención contra uno de los divos más grandes de la música latina.
















