Tras el freno al referéndum revocatorio contra Maduro, la primera marcha del año estuvo lejos de igualar la masiva concentración de septiembre pasado
La oposición venezolana regresó ayer a la protesta, cargada de tantas razones como de dudas y sin el músculo exhibido durante 2016, que le permitió derrotar al chavismo en las calles. Varios miles de seguidores se desplegaron sin ningún entusiasmo en Caracas y en las ciudades más importantes del país para reclamar sus derechos electorales, nada que ver con la histórica concentración del 1° de septiembre, cuando más de un millón de personas tomaron la capital ante el susto del gobierno.
Frente a ellos, el guión habitual del chavismo: ciudades militarizadas, estaciones de metro cerradas, retenciones en las vías de acceso a la capital, fortificación de las sedes nacional y regionales del Consejo Nacional Electoral (CNE), y mucha propaganda en las televisiones.
Y, por supuesto, una marcha contraprogramada en el centro de Caracas, coto privado para la revolución y territorio prohibido para la Unidad Democrática, que tampoco en esta ocasión consiguió sobrepasar las barreras instaladas por los cuerpos de seguridad. Con Nicolás Maduro a la cabeza, el chavismo trasladó el cuerpo del guerrillero Fabricio Ojeda, asesinado hace más de medio siglo, hasta el Panteón Nacional, donde descansan los restos del libertador Simón Bolívar.
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El cerco policial obligó a los líderes opositores a entregar en plena calle, una vez más, una carta con sus peticiones al rector Luis Emilio Rondón, el único no chavista de la directiva del CNE. En ella se le exige un cronograma electoral y que cesen las actuaciones "que han coartado a los venezolanos su derecho constitucional a elegir mediante elecciones libres", tal y como aprobó la Asamblea Nacional la semana pasada.
En Valencia, San Cristóbal y Maturín no consiguieron nada parecido: la policía reprimió a los manifestantes con gases lacrimógenos y perdigonazos.
Las elecciones en Venezuela se encuentran hoy en la unidad de terapia intensiva: los comicios a gobernador, que se debieron celebrar en diciembre pasado, fueron suspendidos por el chavismo ante la evidencia de su derrota; el referéndum revocatorio contra Maduro fue bloqueado a través de maniobras judiciales, lo que ha forzado a la oposición a reclamar el adelanto de las elecciones presidenciales.
"Hoy recordamos que las dictaduras no pueden quitarnos la democracia", insistió Henry Ramos Allup, ex presidente de la Asamblea. A su alrededor, unos seguidores que creían vivir un déjà vu de sus peores momentos, con poco ánimo y sin el pulso del año pasado.
¿Ha cambiado algo en la Venezuela de hoy respecto a la de 2016? "Estamos peor que el año pasado", contesta sin dudar la diputada Marialbert Barrios, la más joven del Parlamento y nueva líder de Catia, una de las zonas más populares de Caracas. Eso sí, reconoce que el escepticismo ha golpeado a la oposición, pese a que el país sudamericano mantiene las peores estadísticas del planeta: la mayor inflación (en torno del 800%, según las cifras filtradas desde el Banco Central) y la recesión más profunda (entre el 12% y el 18% cayó el Producto Interior Bruto, según distintas fuentes). También es el segundo más violento con la capital más sangrienta, colas, desabastecimiento y escasez.
"La marcha no refleja una pérdida del tamaño de la oposición, pero sí de su motivación, esperanza de cambio inminente y unidad de liderazgo", resumió el politólogo Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, quien además sostiene que 8 de cada 10 venezolanos quieren cambio, pero "no tienen idea de qué hay que hacer para lograrlo".
Incluso antes de la movilización, el preso político Leopoldo López advirtió "en estas horas aciagas" desde la cárcel militar de Ramo Verde: "Ni un centímetro para la desesperanza, Venezuela".
Pese al desasosiego existente, el gobernador Henrique Capriles prometió que seguirán en la calle con manifestaciones "no convencionales" hasta recuperar el derecho al voto. "Vamos a la movilización sorpresa; cuando nos lo proponemos movemos el país de punta a punta", adelantó.















