Se llama Carlos Zavaleta y desde el 2003 participa en carreras de aventura de largas distancias. Este 2016 enfrentó desafíos en Sudamérica y Polonia, y años anteriores participó en diversas competencias en ciudades de Francia y España.
Carlos Zavaleta –"Charly” para los que lo conocen– es un "trotamundo” en el sentido más literal de la palabra ya que desde hace tiempo se dedica a participar de competencias y ultramaratones alrededor del mundo. Su último desafío fue el "Ultra Trail Lemkowyna”, en Polonia, en donde corrió 150 Km. y fue el único argentino que participó –y culminó la carrera– entre deportistas de todo el globo.
Charly fue subcampeón del "Catamarca Extreme” con Sebastián Montero en 2006; ese mismo año se coronó campeón con Diego Maidana y Marcelo Sosa en el "EcoAconquija”, Tucumán. Luego, fuera de su terruño, participó en el Maratón de Buenos Aires en las ediciones 2006, 2007 y 2011.
Su primera incursión en el viejo continente fue en 2011 en "Le Petit Tour de Fiz” en Francia; luego le siguió el Maratón de Sevilla, España, en 2012; "OCC (Orsières, Champex, Chamonix)” en Francia en 2014; y "La Ultra Pirineu” en Barcelona, España, en 2015.
En tanto, este año el deportista corrió en "El Cruce Columbia (Argentina – Chile)”, experiencia que compartió con Gustavo, Lorena, Lucio y Gato, sus amigos y compañeros de ruta. "Fue una carrera por etapas de 100 Km. entre Argentina y Chile, con un escenario espectacular! Fue una competencia distinta, en la que tuve un buen rendimiento”, señala.
En 2016 también corrió "La Ultra Fiord” en Chile, que, según sus palabras, se caracterizó por el frío intenso y el barro, y en la que lamentablemente falleció un corredor mexicano, "un hecho que me tocó de cerca y que me hizo reflexionar sobre el papel de las organizaciones, la seguridad y planificación de cada carrera y el cuidado que debe tener cada corredor. La naturaleza es hermosa pero hay que conocerla y respetarla”, reflexiona sobre el incidente.
Su última carrera de este año fue la "Ultra Trail Lemkowyna”, en Polonia, en donde fue el único argentino inscripto en la competencia. Cuenta que se trató de una carrera de 150 Km. que tuvo unas condiciones climáticas muy adversas, con la presencia de barro en casi todo el recorrido. "Tardé casi 35 horas en completarla – comenta sobre el desafío – pero lo mejor de todo fue la atención de la organización. Los polacos que conocí fueron muy amables y serviciales, hasta me dejaban su número de teléfono por si necesitaba comunicarme con alguien que no sepa inglés. Y como era el primer argentino en participar me regalaron la inscripción! Pero lo más emocionante fue ver la bandera argentina en la línea de meta, fue una sorpresa para mí, la organización estuvo en todos los detalles”.
Para esta competencia, el deportista tuvo que viajar 14 horas en ómnibus a Buenos Aires, 17 horas a Cracovia, con escala en Ámsterdam, y 3 horas en bus hasta Krynica Zdroj, el lugar de la largada. "La competencia podía ser vista en internet, mi novia la estuvo siguiendo, por momentos parecía que no iba a terminarla porque se acababa el tiempo, pero gracias a Dios pude llegar”, rememora.
En este sentido, reconoce que, después de cada competencia y "de haber puesto a prueba la mente y el cuerpo”, queda muy agotado y pierde entre 3 a 5 kilos de peso. Sin embargo, también siente que se espíritu se renueva, "se me ocurren muchos proyectos de trabajo, es decir, traslado lo mejor de esta actividad a mi vida diaria, además aumenta mi confianza, lo que es muy positivo”, acota.














