En 2007, el estudio de diseño Art Lebedev presentó el Optimus Maximus, un teclado en el que cada tecla era una pequeña pantalla LED configurable. Más de siete años después, un nuevo teclado, esta vez de tinta electrónica, nos promete infinitas configuraciones. ¿Será el que estábamos esperando?
El teclado se llama Jaasta E Ink Keyboard, y está a punto de comenzar una campaña de financiación colectiva en la que espera vender cada unidad a 299 dólares. Es caro, pero no tanto como el Optimus Maximus. Además, las posibilidades son las mismas que las del concepto de Art Lebedev, pero con el aliciente de ser más fino y no necesitar cable para funcionar. Su batería dura, según sus promotores, 12 meses de uso normal antes de tener que recargar.

















