{"id":261547,"date":"2020-08-24T12:21:18","date_gmt":"2020-08-24T15:21:18","guid":{"rendered":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/?p=261547"},"modified":"2020-08-24T12:21:21","modified_gmt":"2020-08-24T15:21:21","slug":"futuro-del-arte-el-eclipse-de-lo-presencial-durante-la-pandemia-y-el-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/futuro-del-arte-el-eclipse-de-lo-presencial-durante-la-pandemia-y-el-despues\/","title":{"rendered":"Futuro del arte. El eclipse de lo presencial durante la pandemia y el despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p>En ese objeto precioso que es\u00a0<em>El medio es el masaje<\/em>\u00a0(vale la pena rastrear la edici\u00f3n de Paid\u00f3s) Marshall McLuhan, con la asistencia gr\u00e1fica precisa de Quentin Fiore, sentenciaba que\u00a0<strong>el p\u00fablico se hab\u00eda terminado con la explosi\u00f3n de los \"medios el\u00e9ctricos\"<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/s03.s3c.es\/imag\/_v0\/770x420\/d\/c\/e\/teatro-iti-770.jpg\" alt=\"D\u00eda Mundial del Teatro, un arte esc\u00e9nica que pierde fuerza en ...\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>S\u00ed, era 1967 apenas, y el canadiense -que Woody Allen puso a actuar de s\u00ed mismo en una escena de\u00a0<em>Annie Hall<\/em>- cre\u00eda que la era de la galaxia Gutenberg hab\u00eda tocado fin. Dec\u00eda que la imprenta y su mejor criatura, el libro, hab\u00edan creado la idea de \"p\u00fablico\", sujetos capaces de aislarse y tener una experiencia art\u00edstica en soledad, cr\u00edtica. La idea mcluhaniana de \"aldea global\" volv\u00eda el calendario a un tiempo tribal, pero en plena expansi\u00f3n tecnol\u00f3gica de la modernidad tard\u00eda. Y en ese nuevo ecosistema de medios ya no hab\u00eda p\u00fablico sino una masa interconectada.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el p\u00fablico hoy? El espect\u00e1culo global m\u00e1s esperado del a\u00f1o es la serie final de la Champions League, el f\u00fatbol de elite convertido en veh\u00edculo de todas las ansiedades contempor\u00e1neas. Lleg\u00f3 para cuando\u00a0<strong>el virus<\/strong>\u00a0m\u00e1s o menos lo permiti\u00f3 en la castigada Europa del invierno boreal, pero no lo suficiente como para que las tribunas de los estadios lisboetas se poblaran de espectadores. El Barcelona cae por dos goles frente al Bayern Munich y a las im\u00e1genes vac\u00edas de las gradas se corresponde un sonido ambiente de estadio lleno, de fervor sino mundialista al menos internacional.<\/p>\n\n\n\n<p> No sabemos si el \"disco grabado\" de despareja entonaci\u00f3n y gritos pertenece a los simpatizantes de uno u otro: da igual, podr\u00edan tener grabada a la hinchada de Banfield o el M\u00e4lmo de Suecia. El efecto es rar\u00edsimo, de pronto el f\u00fatbol jugado por atletas<strong>\u00a0se parece a la PlayStation tanto como el sofisticado videogame\u00a0<\/strong>lleg\u00f3 a ser capaz de emular sonidos, t\u00e1cticas y hasta gestos de la realidad. En Lisboa no hay p\u00fablico pero hay ruido de p\u00fablico: parece m\u00e1s el efecto de una obra de arte conceptual que una voluntad melanc\u00f3lica de la UEFA por mantener \"humano\" el show.<\/p>\n\n\n\n<p>En<strong>&nbsp;la vieja televisi\u00f3n<\/strong>, la de los a\u00f1os de Mc Luhan, esta pr\u00e1ctica se llamaba playback. La m\u00fasica en vivo era casi imposible en los estudios de tev\u00e9 y entonces se apelaba a que los m\u00fasicos hicieran como si tocaran: hac\u00edan m\u00edmica, se dec\u00eda, actuaban sus roles. Era un c\u00f3digo aceptado que se ha vuelto muy pertinente para describir esta coyuntura de manifestaciones art\u00edsticas remotas, donde los m\u00fasicos y actores se filman para una platea vac\u00eda que se completa en soledad a trav\u00e9s del streaming,&nbsp;<strong>en la pantalla de una laptop, una tablet o smartphone.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/bucket1.glanacion.com\/anexos\/fotos\/91\/3360791w380.jpg\" alt=\"Un empleado del Museo de la Ilusi\u00f3n, en Par\u00eds, sanitiza un banco tras el paso de visitantes por uno de los tantos espacios que la Ciudad Luz adapt\u00f3 a las nuevas exigencias sanitarias\" width=\"502\" height=\"334\"\/><figcaption>Un empleado del Museo de la Ilusi\u00f3n, en Par\u00eds, sanitiza un banco tras el paso de visitantes por uno de los tantos espacios que la Ciudad Luz adapt\u00f3 a las nuevas exigencias sanitarias&nbsp;Fuente: AFP - Cr\u00e9dito: Franck Fife<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>La pandemia<\/strong>\u00a0ha extremado el uso de las\u00a0<strong>herramientas digitales<\/strong>\u00a0que interceden ante la imposibilidad de que el escenario y la platea convivan en un mismo espacio. Y el mundo hace como hac\u00eda aquella TV valvular: hasta que pase el temblor todo parece indicar que viviremos en un estado de cultura playback.<\/p>\n\n\n\n<p> La forma que manda en este eclipse de lo presencial. \"Las predicciones fatalistas siguen aferradas a lo que dijo Benjamin hace 80 a\u00f1os sobre el aura de la obra de arte. Desde entonces a nadie se le ocurri\u00f3 algo nuevo. Yo prefiero entusiasmarme con estas nuevas posibilidades\", dice Jorge Telerman. Le ha tocado tener que bajar entera la programaci\u00f3n del Teatro San Mart\u00edn de 2020 y, como otras instituciones, atravesar la peste con archivo\u00a0<strong>v\u00eda streaming.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Telerman cree que la pandemia solo aceler\u00f3 un proceso que la revoluci\u00f3n digital ya hab\u00eda puesto en marcha antes y que&nbsp;<strong>no hay tal apocalipsis del espect\u00e1culo en vivo<\/strong>. \"Hubo arte en vivo hasta en los campos de concentraci\u00f3n y esto lo s\u00e9 por la propia historia de mi familia. La cuarentena no invent\u00f3 el teletrabajo ni puso en evidencia la desaparici\u00f3n del vivo, sino que mostr\u00f3 la existencia de otra cosa que debemos incluir de manera irreversible en esta transformaci\u00f3n avasallante de la ciencia que tarde o temprano iba a alterar las pr\u00e1cticas art\u00edsticas\", dice. El exintendente de Buenos Aires ya se subi\u00f3 al tren. Para 2021 reserv\u00f3 una partida del presupuesto a&nbsp;<strong>la producci\u00f3n de contenidos dram\u00e1ticos para plataformas virtuales<\/strong>. Reuni\u00f3 a diez dramaturgos para que piensen y experimenten de la misma manera en que se hace habitualmente para el Teatro Sarmiento, el espacio que Telerman reserva a las experiencias m\u00e1s inauditas. Como ejemplo cita una obra chilena hecha especialmente para ver en Zoom llamada&nbsp;<em>Un kilo de ceniza<\/em>. \"Me invitaron a verla y me di cuenta de que hay posibilidades. Quiz\u00e1s al principio veamos cosas un poco r\u00fasticas pero no tengo dudas de que hay un lenguaje nuevo para explorar all\u00ed\".<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, el experimento teatral del a\u00f1o fue la&nbsp;<strong>reedici\u00f3n pand\u00e9mica de&nbsp;<em>Sex<\/em><\/strong>, el \u00e9xito de Jos\u00e9 Mar\u00eda Muscari que se reconvirti\u00f3 accediendo a los espectadores-usuarios a trav\u00e9s de sus cuentas de Instagram, mail y hasta WhatsApp, e invirtiendo el lugar de la intimidad er\u00f3tica, que era el atractivo de los que agotaban las funciones en una sala de la calle Gorriti. Los actores, en im\u00e1genes, se metieron en la intimidad de los usuarios desviando el uso de las herramientas de las redes o d\u00e1ndole car\u00e1cter de obra a pr\u00e1cticas extendidas de la sociabilidad digital como el&nbsp;<em>sexting<\/em>&nbsp;(chat er\u00f3tico) o las&nbsp;<em>nude<\/em>&nbsp;(el env\u00edo de fotos por mensaje privado). Sin embargo, no hay nada en el \"<em>sex<\/em>\" virtual (recomendado desde el Estado) que reemplace al encuentro de los cuerpos. Al menos por ahora. Y, por eso, la reversi\u00f3n remota de una obra que hac\u00eda del acercamiento extremo entre audiencia y elenco su proyectil de morbo puede verse como un hito de<strong>&nbsp;la cultura&nbsp;<em>playback<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El soci\u00f3logo Pablo Alabarces (UBA-Conicet), que se especializa en el estudio de las culturas populares, cita un ejemplo paradigm\u00e1tico de este s\u00edntoma. Se remonta al Mundial de F\u00fatbol de 2014 en Brasil, cuando los hinchas argentinos estrenaron el&nbsp;<em>remix<\/em>&nbsp;de \"Bad Moon Rising\" (Creedence Clearwater Revival, 1970) en el provocativo himno de tribuna \"Brasil decime que se siente\". Recuerda las im\u00e1genes que vio por televisi\u00f3n de ese \"banderazo\" en Copacabana y apunta que, al mismo tiempo que se registraba la experiencia del cuerpo en el \"agite\" y el \"aguante\", la mayor\u00eda registraba el hecho con los celulares, listos para subirlo a las redes despu\u00e9s.&nbsp;<strong>\"Un elemento se agregaba a otro, sin desplazarlo\",<\/strong>&nbsp;observa. Es ese el s\u00edntoma que se ve\u00eda venir: la cultura&nbsp;<em>playback<\/em>&nbsp;permite estar y no estar al mismo tiempo. Producir el hecho, registrarlo y luego ser espectador de uno mismo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/bucket2.glanacion.com\/anexos\/fotos\/84\/3360784w380.jpg\" alt=\"En el Museo Van Gogh de \u00c1msterdam, las se\u00f1ales sobre el suelo indican al p\u00fablico desde d\u00f3nde observar las obras y, al mismo tiempo, agilizan la circulaci\u00f3n por el lugar\"\/><figcaption>En el Museo Van Gogh de \u00c1msterdam, las se\u00f1ales sobre el suelo indican al p\u00fablico desde d\u00f3nde observar las obras y, al mismo tiempo, agilizan la circulaci\u00f3n por el lugar&nbsp;Cr\u00e9dito: lvy Njiokiktjien\/NYT<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h2 id=\"otra-idea-del-vivo\">Otra idea del \"vivo\"<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfSe puede seguir hablando de p\u00fablico entonces? En su \u00faltima visita a Buenos Aires<strong>, la islandesa Bj\u00f6rk<\/strong>&nbsp;interrumpi\u00f3 tres veces su show multimedia en el teatro Gran Rex para pedir que apagaran los celulares que la filmaban. Hasta que amenaz\u00f3: \"O est\u00e1n ac\u00e1 conmigo o con sus aparatos\". Su indignaci\u00f3n era justificada pero justo ella, en la frontera de la tecnolog\u00eda y el arte desde fines de los a\u00f1os 90, no terminaba de entender que su p\u00fablico estaba formado por&nbsp;<strong>espectadores-usuarios tan multimedia como ella.&nbsp;<\/strong>Que, s\u00ed, estaban con la peque\u00f1a cantante pero a trav\u00e9s de una pantalla porque les esperaba luego un trabajo (<em>ad honorem<\/em>) de&nbsp;<em>home-cinema<\/em>&nbsp;en YouTube.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa idea del \"vivo\" es distinta entonces para los nativos digitales? \"Ante una pregunta visceral y sin concesiones, nada m\u00e1s que opci\u00f3n sin retorno como \u00bfla pantalla o el arte en vivo?, creo que el futuro ya lleg\u00f3 hace rato y el que lo niegue, mal que nos pese, podr\u00e1 ser tildado de fundamentalista. Lo cual, pens\u00e1ndolo mejor, no estar\u00eda mal\", reflexiona el ensayista y curador Rafael Cippolini.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres a\u00f1os atr\u00e1s, el bar\u00edtono y director de escena Marcelo Lombardero le dec\u00eda al portal&nbsp;<em>Infobae<\/em>: \"El espect\u00e1culo en vivo est\u00e1 en crisis porque la gente tiene todo en una pantalla\". Parec\u00eda profetizar estos d\u00edas donde la oferta de espect\u00e1culos l\u00edricos v\u00eda&nbsp;<em>streaming<\/em>&nbsp;se volvi\u00f3 abundante a niveles casi de asfixia. Lombardero, que dirigi\u00f3 el Col\u00f3n entre 2005 y diciembre de 2007, tuvo que posponer el estreno de una \u00f3pera de Shostak\u00f3vich en el Palacio de las Bellas Artes de M\u00e9xico y todos su compromisos internacionales se pasaron para el segundo semestre de 2021 y principios de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Para \u00e9l, nada de lo que se hace en su \u00f3rbita puede reemplazarse en una funci\u00f3n v\u00eda&nbsp;<em>streaming<\/em>. \"Primero, porque el hecho social del teatro que es la expectaci\u00f3n en comunidad no se realiza. Y en t\u00e9rminos art\u00edsticos, todo lo que puedas hacer por&nbsp;<em>streaming<\/em>&nbsp;tiene una limitaci\u00f3n, porque est\u00e1 rota la proximidad con el int\u00e9rprete. Filmar una obra de teatro ya se hizo y se llama telenovela. Mientras que asistir a una \u00f3pera en una pantalla es poco interesante en t\u00e9rminos art\u00edsticos y sociales. El receptor la escucha en un celular y se perdi\u00f3 absolutamente el ambiente. Por eso&nbsp;<strong>es importante que en el Col\u00f3n haya \u00f3pera, m\u00fasica sinf\u00f3nica y ballet y no otra cosa<\/strong>\".<\/p>\n\n\n\n<p>Como Telerman, Lombardero cree&nbsp;<strong>que la pandemia vino a poner luz sobre cosas preexistentes<\/strong>. Pero no habla de tecnolog\u00edas rupturistas sino de la destrucci\u00f3n de la cultura como puente. \"La crisis de los espect\u00e1culos de representaci\u00f3n, ni hablar en el campo de la m\u00fasica cl\u00e1sica, no es por el virus, sino porque<strong>&nbsp;hay pendiente un di\u00e1logo con el p\u00fablico<\/strong>. Abundan ideas de producci\u00f3n caducas donde lo importante es tapado por lo superficial\".<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/bucket2.glanacion.com\/anexos\/fotos\/64\/3360764w380.jpg\" alt=\"Los actores estadounidenses Christopher Fitzgerald y Bill Irwin , cada cual en sus pantallas, ensayan la obra de Irwin In-Zoom\" width=\"405\" height=\"270\"\/><figcaption>Los actores estadounidenses Christopher Fitzgerald y Bill Irwin , cada cual en sus pantallas, ensayan la obra de Irwin In-Zoom&nbsp;Cr\u00e9dito: NYT<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Lombardero, que tambi\u00e9n tuvo a cargo la direcci\u00f3n art\u00edstica del Teatro Argentino de La Plata, dice que en su br\u00fajula siempre estuvo presente la renovaci\u00f3n del p\u00fablico. \"En La Plata apuntamos a conquistar al p\u00fablico universitario con descuentos en las entradas de hasta un 90% y lo mismo en el Col\u00f3n, con entradas al 50% para j\u00f3venes, y funcion\u00f3\". Para \u00e9l la oferta de las instituciones durante la pandemia ha sido bastante pobre y antes que pensar en soluciones virtuales cree que el teatro debe procurarse formas de llegar a la gente con los protocolos que fueran necesarios.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\"El teatro est\u00e1 en nuestro ADN.<\/strong>\u00a0Los inmigrantes que llegaron a Buenos Aires abr\u00edan un club social y lo primero que fundaban era la sala de teatro. En ese sentido, adhiero siempre a un concepto de [el\u00a0<em>r\u00e9gisseur<\/em>\u00a0belga] Gerard Mortier, que dec\u00eda que en t\u00e9rminos de seguridad era mucho m\u00e1s barato fundar teatros que abrir c\u00e1rceles\". Alabarces est\u00e1 cerca de ese pensamiento cuando se\u00f1ala que su mayor preocupaci\u00f3n es\u00a0<strong>c\u00f3mo se incorporan a la oferta cultural, presencial o remota, los sectores empobrecidos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 id=\"nuevos-editores\">Nuevos editores<\/h2>\n\n\n\n<p>Lombardero es cr\u00edtico con la idea de considerar a la \u00f3pera y el teatro como \"industrias culturales\". Dice que ese concepto esta te\u00f1ido por&nbsp;<strong>el clima de \u00e9poca neoliberal.<\/strong>&nbsp;\"Las reglas de la cultura son muy distintas de las de la industria que se rige por el mercado. Y eso ya lo est\u00e1bamos viviendo antes: no hay legislaci\u00f3n sobre la contrataci\u00f3n oficial de artistas y hay un retiro paulatino en los espacios de decisi\u00f3n. Esto se agudiz\u00f3 en la pandemia, donde vemos como los artistas regalan su trabajo en la Web. Y es muy peligroso y da\u00f1ino que se entreguen a empresas.&nbsp;<strong>Porque YouTube es eso: una empresa<\/strong>\".<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, el escritor espa\u00f1ol Jorge Carri\u00f3n, un observador agudo de las plataformas, cree que<strong>\u00a0YouTube, Instagram, Spotify o Twitter s<\/strong>on algo m\u00e1s que eso: \"Los editores de nuestra realidad\". Y que aquellos que aportan contenidos deber\u00edan cobrar su regal\u00edas como en la antigua relaci\u00f3n entre un escritor y la editorial o un m\u00fasico y su discogr\u00e1fica. Carri\u00f3n se tom\u00f3 la cuarentena para escribir\u00a0<em>Lo viral<\/em>, un libro con formato de diario \u00edntimo donde historiza el concepto de \"viralidad\" que manejamos fuera de la infectolog\u00eda. \"El contagio es una idea del marketing de los a\u00f1os 90. <\/p>\n\n\n\n<p>Que la gente sea portadora de las ideas del producto y se convierta en un agente de contagio o de supercontagio\", le dec\u00eda esta semana a la radio espa\u00f1ola. 2020 es entonces el a\u00f1o en que lo viral biol\u00f3gico hizo explotar la viralizaci\u00f3n de la experiencia digital. En su columna de\u00a0<em>The New York Times<\/em>, Carri\u00f3n se\u00f1alaba semanas atr\u00e1s que el parate de la cultura no era tal sino que m\u00e1s bien hab\u00eda que redefinir lo que entend\u00edamos por \"cultura\" en esta hipermodernidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Para \u00e9l,\u00a0<strong>este eclipse de lo presencial<\/strong>\u00a0no se verifica en la enorme producci\u00f3n de contenidos en historias de Instagram, memes, hilos de Twitter, juegos en red y otras formas que hacen fila para ser decodificadas y analizadas como parte del arte y la cultura. Para el espa\u00f1ol se trata de una cuesti\u00f3n de jerarqu\u00edas en un mundo que todav\u00eda est\u00e1 pensando qu\u00e9 hacer con ese vendaval de im\u00e1genes y textos que escapan de las categor\u00edas conocidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que desde mediados de los 90, mucha de la producci\u00f3n tecnol\u00f3gica ha ocupado, con persistencia, posiciones de la cultura volviendo a las plataformas m\u00e1s revolucionarias que sus contenidos o promoviendo formas de expresi\u00f3n propias (por eso hablamos de&nbsp;<em>youtubers<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>instagrammers<\/em>) que deber\u00edan ser exploradas con mayor detenimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la pandemia, solo por pensar en el caso argentino,\u00a0<strong>los museos y galer\u00edas de arte\u00a0<\/strong>se largaron a una sobreoferta de cursos y charlas online cuando quiz\u00e1s lo que est\u00e9 haciendo falta es aplicar criterios de curadur\u00eda en esas zonas de producci\u00f3n visual que son, todav\u00eda, una suerte de\u00a0<em>Far West<\/em>\u00a0visual. La experiencia de recorrer una sala de un museo en soledad, con otros, puede ser irreemplazable, pero la captaci\u00f3n de nuevo p\u00fablico acaso este menos en salir a mostrar el patrimonio en recorridas virtuales que en capturar y clasificar la nueva producci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>La vieja\u00a0<em>Pinacoteca de los Genios<\/em>\u00a0(aquellos fasc\u00edculos que llevaron el arte cl\u00e1sico occidental a la clase media) es hoy reemplazada por\u00a0<strong>una Pinacoteca Millennial\u00a0<\/strong>en la que la iconograf\u00eda renacentista y barroca est\u00e1 a disposici\u00f3n de dise\u00f1adores que la intervienen y reinterpretan en escenograf\u00edas contempor\u00e1neas o memes virales. El eclipse de lo presencial pospandemia no solo est\u00e1 en la falta de p\u00fablico en los museos (ni hablar de las galer\u00edas de arte, casi fantasmas) sino en c\u00f3mo el sujeto de la cultura\u00a0<em>playback<\/em>\u00a0se relaciona con la obra de arte.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/bucket2.glanacion.com\/anexos\/fotos\/63\/3360763w380.jpg\" alt=\"El Gran Teatre del Liceu de Barcelona reinici\u00f3 su actividad en junio con un concierto para plantas, idea de un artista conceptual, transmitido por streaming\" width=\"516\" height=\"344\"\/><figcaption>El Gran Teatre del Liceu de Barcelona reinici\u00f3 su actividad en junio con un concierto para plantas, idea de un artista conceptual, transmitido por streaming&nbsp;Fuente: Reuters - Cr\u00e9dito: Nacho Doce<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<h2 id=\"el-yo-espectaculo-viral\">El yo, espect\u00e1culo viral<\/h2>\n\n\n\n<p>Un caso emblem\u00e1tico es el del turista austr\u00edaco que el 4 de agosto rompi\u00f3 una escultura neocl\u00e1sica de Antonio Canova (siglo XVIII)\u00a0<strong>para sacarse una\u00a0<em>selfie<\/em><\/strong>posando junto a la representaci\u00f3n de la Paolina Borghese que se exhibe en el Museo Possagno del V\u00e9neto. \u00bfCu\u00e1l es la vigencia de lo aur\u00e1tico entonces? En su lucha a brazo torcido por mantener las salas llenas, las instituciones hoy no buscan tanto que una obra tenga \"calidad museo\" sino que sea \"instagrameable\", calidad IG, se dir\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p> Que tenga algo que al espectador-usuario le sirva para su cat\u00e1logo de escenas del presente absoluto registradas entre miles de millones de im\u00e1genes circulando en ese carrusel vertiginoso y fugaz. Ya no es la reproductibilidad t\u00e9cnica lo que extirpa el aura del arte; en la cultura\u00a0<em>playback<\/em>, hay un paso m\u00e1s y es que<strong>\u00a0la contemplaci\u00f3n cede al autorretrato ofrecido como espect\u00e1culo viral,<\/strong>\u00a0m\u00e1s o menos masivo seg\u00fan la cantidad de seguidores que se cuenten. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, lo del turista austr\u00edaco revela casi un exceso de presencia. Nadie o muy pocos hac\u00edan horas de cola en el Malba para sacarle una foto a \"la pileta\" de Leandro Erlich, sino para verse a s\u00ed mismos dentro de la obra y viralizar su propia postal.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, el aliento del p\u00fablico&nbsp;<em>fake&nbsp;<\/em>de la Champions League resulta toda una expresi\u00f3n de la crisis de lo presencial antes y durante la pandemia. Ahora, m\u00e1s que nunca,&nbsp;<em>vade retro<\/em>&nbsp;aquello de&nbsp;<em>Fiebre en las gradas<\/em>&nbsp;(la traducci\u00f3n espa\u00f1ola del libro&nbsp;<em>Fever Pitch<\/em>&nbsp;de Nick Hornby). Por miedo al contagio, mejor hagamos&nbsp;<em>playback<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En ese objeto precioso que es\u00a0El medio es el masaje\u00a0(vale la pena rastrear la edici\u00f3n de Paid\u00f3s) Marshall McLuhan, con la asistencia gr\u00e1fica precisa de Quentin Fiore, sentenciaba que\u00a0el p\u00fablico se hab\u00eda terminado con la explosi\u00f3n de los \"medios el\u00e9ctricos\". S\u00ed, era 1967 apenas, y el canadiense -que Woody Allen puso a actuar de s\u00ed [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":40,"featured_media":261559,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_stopmodifiedupdate":false,"_modified_date":"","inline_featured_image":false,"spay_email":"","jetpack_publicize_message":""},"categories":[2],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/teatro-iti-770.jpg","jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261547"}],"collection":[{"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=261547"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261547\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":261560,"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261547\/revisions\/261560"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/media\/261559"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=261547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=261547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/notinor.com\/jujuy\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=261547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}