sábado 26 de mayo de 2018


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Temer resaltó sus logros económicos aunque postergó una definición sobre la reelección

Temer resaltó sus logros económicos aunque postergó una definición sobre la reelección

A dos años de asumir el poder, afirmó que decidirá en julio si se presenta a las elecciones presidenciales de octubre

16 de mayo del año 2018

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Aún con la idea de una eventual campaña por la reelección en mente para octubre, el presidente Michel Temer conmemoró ayer los dos años de su llegada al poder, en los que destacó como logros la reducción de la inflación y el fin de la recesión, sin referirse a las denuncias de corrupción que sacudieron su gobierno.

“Fueron dos años de mucha lucha, pero también de muchas victorias”, señaló el jefe del Estado en una ceremonia en el Palacio del Planalto, donde estuvo acompañado por todo su gabinete.

“Sin dudas creo que todos nosotros fuimos responsables por sacar a Brasil del rojo y colocarlo en el rumbo correcto”, subrayó en referencia a la profunda recesión que heredó de su antigua compañera de fórmula, la presidenta Dilma Rousseff, destituida mediante un polémico proceso de impeachment por manipulación de las cuentas públicas.

En su discurso, Temer hizo una defensa de las grandes reformas económicas que encaró ni bien asumió el poder, como el congelamiento de gastos públicos por 20 años y la ley de flexibilización laboral (en el debe le quedó la resistida reforma previsional), además de la política para reducir la tasa de interés y la inflación, aumentar el comercio y sanear la mayor empresa estatal del país, Petrobras, eje de la trama de desvíos y sobornos revelada por la operación Lava Jato.

El presidente evitó cualquier alusión a las dos denuncias por corrupción que presentó el año pasado la Procuraduría General de la República en su contra, por el escándalo de coimas del frigorífico JBS, o a la investigación de la que es objeto ahora por presuntas irregularidades en la licitación de servicios portuarios.

“Avanzamos mucho en estos 24 meses de trabajo. Me siento responsable por las actitudes y decisiones que tomé; siempre pensé en un Brasil más grande”, afirmó para luego elogiar a su exministro de Economía Henrique Meirelles, considerado el arquitecto de la recuperación brasileña.

Tras las dos caídas del 3,5% del PBI en 2015 y 2016, el año pasado finalmente la economía brasileña consiguió crecer un 1% y este año se espera que se expanda alrededor del 3%.

La inflación, que había trepado hasta el 10,7% en 2016, se ubica actualmente en 2,7%, y la tasa de interés de referencia del Banco Central, que estuvo en 14,25% en 2016, ahora bajó al 6,50%. En tanto, el desempleo, que llegó a alcanzar el récord de 13,7% a principios de 2017, todavía se encuentra alto, en 13,1% para el primer trimestre de este año, pese a que mostró algunas señales positivas en los últimos meses.

Meirelles dejó el gobierno el mes pasado con la mira puesta en las elecciones de octubre, para las que piensa lanzarse como candidato del oficialista Movimiento Democrático Brasileño (MDB).

Sin embargo, el propio Temer podría frustrarle los planes si a último momento decide presentarse a la reelección; el jefe del Estado cree que a pesar de su gran impopularidad posee chances, y varios de sus asesores le han reforzado esa creencia.

“No sé aún si seré candidato; voy a esperar a julio. Pero está Meirelles. Meirelles es más candidato que yo”, comentó ayer en una entrevista con el periodista Gerson Camarotti, del canal Globo News.

En campaña

Efectivamente, el exministro ya está preparando su campaña y no deja pasar oportunidad alguna para criticar a sus eventuales rivales: el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal); la ecologista y exministra Marina Silva (Red Sustentabilidad); el exgobernador de San Pablo Geraldo Alckmin (Partido de la Social Democracia Brasileña), y el exgobernador de Ceará Ciro Gomes (Partido Democrático Laborista), entre otros.

No obstante la cantidad de aspirantes, según las encuestas, el candidato favorito -con un 32% de las intenciones de voto- sigue siendo el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, en prisión desde principios de abril por corrupción y lavado de dinero en una investigación derivada del escándalo de sobornos en Petrobras.

Sobre la gran petrolera estatal, Temer resaltó que cuando asumió el gobierno recibió una Petrobras “colapsada”, pero que hoy la compañía está “recuperada” y ha tenido un lucro de casi 2000 millones de dólares en el primer trimestre de este año.

El presidente también aprovechó para mencionar la cuestionada intervención federal en la seguridad del estado de Río de Janeiro como uno de sus logros para combatir el narcotráfico y la criminalidad.

No obstante, evitó referirse al asesinato de la concejala carioca Marielle Franco, un crimen que a dos meses de ocurrido sigue sin esclarecerse.

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Aún con la idea de una eventual campaña por la reelección en mente para octubre, el presidente Michel Temer conmemoró ayer los dos años de su llegada al poder, en los que destacó como logros la reducción de la inflación y el fin de la recesión, sin referirse a las denuncias de corrupción que sacudieron su gobierno.

“Fueron dos años de mucha lucha, pero también de muchas victorias”, señaló el jefe del Estado en una ceremonia en el Palacio del Planalto, donde estuvo acompañado por todo su gabinete.

“Sin dudas creo que todos nosotros fuimos responsables por sacar a Brasil del rojo y colocarlo en el rumbo correcto”, subrayó en referencia a la profunda recesión que heredó de su antigua compañera de fórmula, la presidenta Dilma Rousseff, destituida mediante un polémico proceso de impeachment por manipulación de las cuentas públicas.

En su discurso, Temer hizo una defensa de las grandes reformas económicas que encaró ni bien asumió el poder, como el congelamiento de gastos públicos por 20 años y la ley de flexibilización laboral (en el debe le quedó la resistida reforma previsional), además de la política para reducir la tasa de interés y la inflación, aumentar el comercio y sanear la mayor empresa estatal del país, Petrobras, eje de la trama de desvíos y sobornos revelada por la operación Lava Jato.

El presidente evitó cualquier alusión a las dos denuncias por corrupción que presentó el año pasado la Procuraduría General de la República en su contra, por el escándalo de coimas del frigorífico JBS, o a la investigación de la que es objeto ahora por presuntas irregularidades en la licitación de servicios portuarios.

“Avanzamos mucho en estos 24 meses de trabajo. Me siento responsable por las actitudes y decisiones que tomé; siempre pensé en un Brasil más grande”, afirmó para luego elogiar a su exministro de Economía Henrique Meirelles, considerado el arquitecto de la recuperación brasileña.

Tras las dos caídas del 3,5% del PBI en 2015 y 2016, el año pasado finalmente la economía brasileña consiguió crecer un 1% y este año se espera que se expanda alrededor del 3%.

La inflación, que había trepado hasta el 10,7% en 2016, se ubica actualmente en 2,7%, y la tasa de interés de referencia del Banco Central, que estuvo en 14,25% en 2016, ahora bajó al 6,50%. En tanto, el desempleo, que llegó a alcanzar el récord de 13,7% a principios de 2017, todavía se encuentra alto, en 13,1% para el primer trimestre de este año, pese a que mostró algunas señales positivas en los últimos meses.

Meirelles dejó el gobierno el mes pasado con la mira puesta en las elecciones de octubre, para las que piensa lanzarse como candidato del oficialista Movimiento Democrático Brasileño (MDB).

Sin embargo, el propio Temer podría frustrarle los planes si a último momento decide presentarse a la reelección; el jefe del Estado cree que a pesar de su gran impopularidad posee chances, y varios de sus asesores le han reforzado esa creencia.

“No sé aún si seré candidato; voy a esperar a julio. Pero está Meirelles. Meirelles es más candidato que yo”, comentó ayer en una entrevista con el periodista Gerson Camarotti, del canal Globo News.

En campaña

Efectivamente, el exministro ya está preparando su campaña y no deja pasar oportunidad alguna para criticar a sus eventuales rivales: el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal); la ecologista y exministra Marina Silva (Red Sustentabilidad); el exgobernador de San Pablo Geraldo Alckmin (Partido de la Social Democracia Brasileña), y el exgobernador de Ceará Ciro Gomes (Partido Democrático Laborista), entre otros.

No obstante la cantidad de aspirantes, según las encuestas, el candidato favorito -con un 32% de las intenciones de voto- sigue siendo el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, en prisión desde principios de abril por corrupción y lavado de dinero en una investigación derivada del escándalo de sobornos en Petrobras.

Sobre la gran petrolera estatal, Temer resaltó que cuando asumió el gobierno recibió una Petrobras “colapsada”, pero que hoy la compañía está “recuperada” y ha tenido un lucro de casi 2000 millones de dólares en el primer trimestre de este año.

El presidente también aprovechó para mencionar la cuestionada intervención federal en la seguridad del estado de Río de Janeiro como uno de sus logros para combatir el narcotráfico y la criminalidad.

No obstante, evitó referirse al asesinato de la concejala carioca Marielle Franco, un crimen que a dos meses de ocurrido sigue sin esclarecerse.


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