lunes 19 de agosto de 2019


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Después de las fiestas perros perdidos recorren desesperadamente las calles

Después de las fiestas perros perdidos recorren desesperadamente las calles

El uso de la pirotecnia afecta a los animales y niños. Después de las fiestas vemos en las calles recorrer animales que deambulan sin saber a dónde ir.

26 de diciembre del año 2014

Se puede festejar con alegría, música y sin ruidos molestos que perjudiquen a otros seres vivos. Durante las fiestas de fin de año y hasta entrado comienzos de enero, las mascotas sufren, se asustan, se pierden y hasta mueren como consecuencia de los estruendosos ruidos y los destellos luminosos que provocan los distintos artefactos de pirotecnia. Pero también hay que tener en cuenta que sus dueños no se encargan de tenerlos en total resguardo, para evitar que salgan despavoridos  ante los inminentes ruidos por los cohetes que son arrojados en estas fiestas.

 

Si bien a muchas personas les causa gracia o alegría, resulta muy difícil entender cómo un niño o un adulto pueden disfrutar viendo a una mascota, aterrada por los ruidos ensordecedores. Ellos sufren y tienen sensibilidad como cualquier otro ser vivo.

 

En general perros y gatos reaccionan de alguna forma al estimulo tan potente que les produce una explosión. Es muy raro que permanezcan indiferentes. Por eso es conveniente prepararlos y preparar la casa, para tratar de evitar que sufran lo menos posible durante los días de fiesta.

perro asustado

Un ruido excesivo o fuerte puede crear lo que se conoce como estrés acústico, que afecta a los felinos, en particular, ya que estos pueden oír los tonos muy altos, alrededor de 1,6 octavas más alto que los seres humanos y una octava por encima de los perros.

 

Los seres humanos oyen en el intervalo de aproximadamente 20-25,000 Hz, mientras que los perros lo hacen de 67-45,000 Hz y gatos en el intervalo de 45-64,000 Hz. Las voces de las personas vienen en aproximadamente en el rango de 300-3,000 Hz.

También afecta a los bebes

Las explosiones  de la pirotecnia durante la época de las fiestas de Navidad y Año Nuevo no solo resultan molestas y alteran a las mascotas, sino que además de ello son nocivos para los bebés y niños pequeños.

bebe asustado

La exposición a estos sonidos puede causar trastornos severos como la pérdida de audición, zumbidos y alteraciones en el sueño en los niños.

Es importante consultar a un especialista si un niño siente zumbidos en sus oídos durante varios días, lo mismo si se sospecha de una pérdida de la audición que persiste y no es transitoria.

Se debe colocarles a los pequeños taponcitos de algodón o protectores en los oídos; también es importante en caso de ser posible el colocar a los niños en un ambiente cerrado que los proteja de los ruidos.

Se puede festejar con alegría, música y sin ruidos molestos que perjudiquen a otros seres vivos. Durante las fiestas de fin de año y hasta entrado comienzos de enero, las mascotas sufren, se asustan, se pierden y hasta mueren como consecuencia de los estruendosos ruidos y los destellos luminosos que provocan los distintos artefactos de pirotecnia. Pero también hay que tener en cuenta que sus dueños no se encargan de tenerlos en total resguardo, para evitar que salgan despavoridos  ante los inminentes ruidos por los cohetes que son arrojados en estas fiestas.

 

Si bien a muchas personas les causa gracia o alegría, resulta muy difícil entender cómo un niño o un adulto pueden disfrutar viendo a una mascota, aterrada por los ruidos ensordecedores. Ellos sufren y tienen sensibilidad como cualquier otro ser vivo.

 

En general perros y gatos reaccionan de alguna forma al estimulo tan potente que les produce una explosión. Es muy raro que permanezcan indiferentes. Por eso es conveniente prepararlos y preparar la casa, para tratar de evitar que sufran lo menos posible durante los días de fiesta.

perro asustado

Un ruido excesivo o fuerte puede crear lo que se conoce como estrés acústico, que afecta a los felinos, en particular, ya que estos pueden oír los tonos muy altos, alrededor de 1,6 octavas más alto que los seres humanos y una octava por encima de los perros.

 

Los seres humanos oyen en el intervalo de aproximadamente 20-25,000 Hz, mientras que los perros lo hacen de 67-45,000 Hz y gatos en el intervalo de 45-64,000 Hz. Las voces de las personas vienen en aproximadamente en el rango de 300-3,000 Hz.

También afecta a los bebes

Las explosiones  de la pirotecnia durante la época de las fiestas de Navidad y Año Nuevo no solo resultan molestas y alteran a las mascotas, sino que además de ello son nocivos para los bebés y niños pequeños.

bebe asustado

La exposición a estos sonidos puede causar trastornos severos como la pérdida de audición, zumbidos y alteraciones en el sueño en los niños.

Es importante consultar a un especialista si un niño siente zumbidos en sus oídos durante varios días, lo mismo si se sospecha de una pérdida de la audición que persiste y no es transitoria.

Se debe colocarles a los pequeños taponcitos de algodón o protectores en los oídos; también es importante en caso de ser posible el colocar a los niños en un ambiente cerrado que los proteja de los ruidos.


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