jueves 21 de junio de 2018


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ECONOMÍA

Evolución de las finanzas públicas de Jujuy (1997 – 1998) – Última Parte

Evolución de las finanzas públicas de Jujuy (1997 – 1998) – Última Parte

Ultima entrega de esta extensa entrevista en la que el prestigioso economista y docente universitario jujeño, repasa la evolución histórica de las finanzas públicas de Jujuy.

12 de marzo del año 2018

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Ultima entrega de una serie de notas donde el licenciado Juan Ljumberg hace un repaso de la Historia de las finanzas públicas de la Provincia. (1985-1998).  Dada la complejidad del tema, transcribimos esta entrevista que más que entrevista resultó una clase magistral de Historia Económica.

Primera Parte:  click aqui

Segunda Parte:  click aqui

 

GOBIERNO DE CARLOS FERRARO – MINISTRO DE ECONOMÍA JUAN G. LJUNGBERG:  se vuelven a rescatar los bonos, se intentó refinanciar la deuda provincial, hecho que no permitió la Legislatura

La Legislatura nunca cumplió con las tres leyes que les fueron solicitadas.  Aún firmando, los diputados no cumplen. A mí me habían dicho palabras y menos aún cumplieron.

A pesar de eso me hice cargo, y uno de los problemas que ya había desde cuando fui por primera vez Ministro era la deuda pública.

En aquel momento hice un relevamiento de la deuda pública de Jujuy, y era de 327 millones de dólares, la Legislatura después creó una Comisión Especial Investigadora de la deuda pública encabezada por José Luis Martiarena y varios meses después llegó a la conclusión de que la deuda era casi la misma.

Yo reuní una tarde en la Legislatura a todo el Frente de Gremios Estatales en la Sala de Comisiones junto a todos los Diputados; fue una reunión multitudinaria, donde les informé y les dije: “esta deuda no se va pagar nunca, acá tenemos que garantizar el pago del interés de esta deuda,  porque no tenemos forma de pagar el capital, si nosotros mantenemos el pago de interés tenemos la garantía de la renovación de la deuda, al menos al corto plazo. En el largo plazo y con el desarrollo de la provincia, se podrá ir amortizando el capital”.

Me dijeron de todo menos bonito, pero es la realidad, es lo que hace el país desde hace 50 años, no cancela la deuda, renueva. Cancela los intereses y se renueva el capital. El único periodo donde si se canceló deuda fue el período de Cristina Fernández donde hubo una disminución de la deuda externa, se pagó capital de la deuda, transformándola en deuda interna.

El primero fue con Néstor Kirchner que le pagó 10 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional, en una operación ruinosa, porque canceló 10 mil millones de dólares que tenían una tasa del 4% anual y la reemplazó vendiéndole bonos que emitía y compró Chávez (Venezuela), al que actualmente le pagamos el 16% anual, cuatro veces más caro; algún negocio hubo. De estas cosas realmente se sabe poco y se habla poco.

En esta época, 1997,  yo hice un nuevo relevamiento de la deuda y ya no eran 327 millones, eran 635 millones de dólares. Yo me había ido cuatro años atrás con un superávit y con un ahorro de 85 millones de dólares. Se habían gastado en esos años los 85 millones, habían nuevos bonos emitidos (los anteriores los había rescatado en 1992) y se continuaba generando déficit y, por tanto, deuda.

Mi idea fue hacer bien las cosas, la economía viene de la economía doméstica, como se manejan las mamás en las casas, gastar lo que hay y arreglársela con lo que hay, lo aprendí seguramente de mis padres, eso se aprende en la casa no en la facultad. La facultad da luego los fundamentos teóricos y el herramental técnico.

Empecé a hacer lo mismo, ordenar los pagos y trabajar para rescatar los bonos, y la deuda había que solucionarla porque nos tenía estrangulados, nos retenían la coparticipación y había problemas financieros y se comprometía hasta el pago de los salarios públicos.

Se había producido en la gestión anterior del Ministerio de Economía alguna negociación de  deuda que dio lugar a sospechas:  pagos de cosas raras, y una valija en una confitería en Buenos Aires.

Para refinanciar la deuda hice una licitación pública nacional e internacional. Primero recorrí gran parte de los grandes bancos en Buenos Aires explicándoles la situación; contratamos al Banco de Valores SA (el banco de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires) como asesor financiero para la operación y se presentaron 7 grandes bancos nacionales e internacionales a esa licitación que compitieron en plazos y en tasas.

En una comisión que formé especialmente con personal de planta del Ministerio con trayectoria, experiencia y probidad más el Gerente y otros especialisas del Banco de Valores, se analizaron las propuestas, que eran muy complejas entre plazos y tasas, y llegamos a una conclusión.

El Banco Galicia nos ofreció un bono a 30 años, con esa plata pagábamos la deuda sin asfixia financiera y una tasa que era excelente; no llegaba al 6% anual  Nos daba mucho margen, ahí si podíamos pagar la deuda a largo plazo.

Había otro banco, el Santander Rio, que tenía una propuesta a menor plazo -15 y 20 años- pero tenía una mejor tasa, elegimos una combinación y, mientras tanto, se producía el llamado “efecto tequila” en el mundo.

La Legislatura que se había reservado la aprobación final de la operación no la trataba y entonces me llamaba el presidente del Galicia y Presidente de la Asociación de Banco de la Argentina y me decía: “contador, hay un despelote en el mundo, no le puedo mantener la tasa”, tenía 30 días de validez la oferta, ya estábamos al límite. Al final  convencí a los bancos y me dieron 30 días de prórroga, mientras tanto los mercados financieros del mundo explotaban.

La Legislatura no aprobó la licitación, y se cayó la oferta, con lo cual nunca pudimos refinanciar esa deuda.  Una deuda que hoy ya la estaríamos cancelando; estamos hablando de hace 20 años a tasas excepcionales.  Pero de  estas mezquindades  no se hizo cargo nadie en la Legislatura.

Primero los diputados no están capacitados para entender explicaciones técnicas, ni hacen ningún esfuerzo.  Por otra parte tienen una cuestión predefinida:  digas lo que digas ellos ya saben lo que van a decir, no es convencerlos, es triste pero así de mal funciona el sistema parlamentario ,en Jujuy al menos, o así funcionaba 20 años atrás. No creo que hayan cambiado.

Nos perdimos algo que era una situación excepcional y hubo que seguirla lidiando. En el 98 se cerró con superávit y ya se habían rescatado de nuevos los bonos que se habían emitido en la época de Perassi. Se trabajó mucho en normalizar el funcionamiento del gobierno, se empezaron a pagar los sueldos al día y recobramos la normalidad paulatinamente

A pesar de eso, desde mitad del año 98, le hacen la movida política a Ferraro desde el Ministerio del Interior a cargo de Carlos Corach y ahí aparece Fellner.  Los últimos sesenta días se complicó el panorama financiero al no aprobarse la refinanciación de la deuda y a la reticencia del Ministro de Economía de la Nación de continuar dándonos los anticipos de coparticipación como era norma habitual

GOBIERNO DE EDUARDO FELLNER – MINISTRO DE ECONOMÍA CPN ANIBAL CARRERAS

Cuando llegó Fellner se produjo un cambio de ministro, Fellner me pidió que lo asesore pero nunca más me llamó. Tenía todo su derecho, no tenía que ofrecerme nada para que yo me vaya. Asumìó el contador Aníbal Carreras como nuevo ministro.

CONCLUSIONES

Esa fue mi última actuación en la función pública; son dos experiencias importantes que dejan varias enseñanzas: primero esto de crear monedas y hacer millonarios a todos no sirve, es una mentira absoluta, si fuese así todo el planeta sería millonario, podríamos ser todos felices, no tendría que haber pobres en ningún lugar del mundo y la economía como ciencia no tendría razón de ser.

Todos los países estarían peleando por ver cuál emitiría más moneda.  Los bonos eran papel pintado que no valía nada y perjudicaban a empleados y empresarios locales; sólo favorecían a los especuladores financieros.

Segundo, no se puede cometer el error infantil de hacer cuenta corriente en bonos y crear dinero bancario que cualquier estudiante de macroeconomía de primer año lo sabe.  Carlos Daniel Snopek, el “economista autodidacta”, no lo sabía.

Tercero, es posible hacer funcionar la Provincia con los recursos que tiene, sin gastar de mas, priorizando el gasto. Priorizar significa: esto primero, esto después; esto si, esto no. Lo que pasa es que los políticos en general no quieren decir no, le dicen si a todo y cuando la prioridad es todo, entonces la prioridad es nada. Así se estafa a la gente y se pierde la confianza pública en el sistema democrático que no le resuelve los problemas a la gente sino que se los agudiza buscando sólo el interés personal de los políticos.

Hoy la deuda contabilizada de Jujuy está en alrededor de US$ 1.100 millones de dólares, casi cuadruplicando la del 91 y duplicando la del 97, pero además ahí faltan computar unos US$ 300 o 400 millones del Exim Bank chino, otro préstamo del Banco Europeo de Inversiones para el GIRSU y otro préstamo para las baterías de Litio que finalmente harán que la deuda supere los 1.500 millones de dólares.

Hay que ser cuidadoso, uno se puede endeudar para hacer inversiones, pero no se puede tomar deuda para pagar sueldos.

Le falta claridad al actual Gobierno, de plantear con precisión la situación; los números hay que darlos, la ciudadanía tiene derecho a saber cuál es su propuesta, como va ir encarrillando la situación, cosa que yo no veo ni del ministro ni del gobernador. Creo que sería sano mostrar los números para el bien tanto del gobierno como de los ciudadanos.

Este gobierno ha planteado la transparencia a imitación del nacional. Me parece excelente, pero hasta ahora yo no la veo. Como enunciado esta genial, pero después de 2 años ¿dónde está?

Hemos llegado en la época de Fellner a que el gobernador dejó de cumplir con su deber constitucional de presentar la Cuenta de Inversión, que es la rendición de cuentas de la plata del presupuesto del año anterior.

Hubo 4 o 5 años que no se presentó y nadie dijo nada.  Los diputados no se quejaron, ni los oficialistas ni tampoco los de la oposición que hoy son gobierno –salvo alguna tímida honrosa excepción-.

El Tribunal de Cuentas –un organismo absolutamente obsoleto- nunca intimó al Poder Ejecutivo a que se las enviará para poder efectuar su análisis y emitir su informe al Poder Legislativo como manda la Constitución Provincial.

En algún momento, cuando Barrionuevo fue gobernador si se presentó, dos años la Cuenta de Inversión, luego se dejó se presentar de nuevo. Es una falta de respeto espantosa a la ciudadanía. Es plata de la gente, ¿cómo no vamos a tener derecho a saber? Es la forma de juzgar una gestión de gobierno y los diputados miran para otro lado; parecen más preocupados por agradar al gobernador de turno que a sus mandantes que son los ciudadanos que los eligieron.

El deber de los diputados es analizar y aprobar o rechazar la Cuenta de Inversiones, son los representantes de la gente- No lo hacen; por eso hay un descreimiento de la democracia porque los representantes no representan, no cumplen con su función.

En Jujuy existe una anomia tremenda; no importa lo que la Constitución y las leyes manden; si a un funcionario se le ocurre no llevarle el apunte, lo hace y no pasa nada. Tenemos una ciudadanía poco formada (la escuela primaria y secundaria ha renunciado hace rato a formar en valores ciudadanos y morales) y a la que, al parecer, no le importa cómo se manejan los recursos del gobierno que son sus recursos y debieran servir para hacerle una vida mejor.

 

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Ultima entrega de una serie de notas donde el licenciado Juan Ljumberg hace un repaso de la Historia de las finanzas públicas de la Provincia. (1985-1998).  Dada la complejidad del tema, transcribimos esta entrevista que más que entrevista resultó una clase magistral de Historia Económica.

Primera Parte:  click aqui

Segunda Parte:  click aqui

 

GOBIERNO DE CARLOS FERRARO – MINISTRO DE ECONOMÍA JUAN G. LJUNGBERG:  se vuelven a rescatar los bonos, se intentó refinanciar la deuda provincial, hecho que no permitió la Legislatura

La Legislatura nunca cumplió con las tres leyes que les fueron solicitadas.  Aún firmando, los diputados no cumplen. A mí me habían dicho palabras y menos aún cumplieron.

A pesar de eso me hice cargo, y uno de los problemas que ya había desde cuando fui por primera vez Ministro era la deuda pública.

En aquel momento hice un relevamiento de la deuda pública de Jujuy, y era de 327 millones de dólares, la Legislatura después creó una Comisión Especial Investigadora de la deuda pública encabezada por José Luis Martiarena y varios meses después llegó a la conclusión de que la deuda era casi la misma.

Yo reuní una tarde en la Legislatura a todo el Frente de Gremios Estatales en la Sala de Comisiones junto a todos los Diputados; fue una reunión multitudinaria, donde les informé y les dije: “esta deuda no se va pagar nunca, acá tenemos que garantizar el pago del interés de esta deuda,  porque no tenemos forma de pagar el capital, si nosotros mantenemos el pago de interés tenemos la garantía de la renovación de la deuda, al menos al corto plazo. En el largo plazo y con el desarrollo de la provincia, se podrá ir amortizando el capital”.

Me dijeron de todo menos bonito, pero es la realidad, es lo que hace el país desde hace 50 años, no cancela la deuda, renueva. Cancela los intereses y se renueva el capital. El único periodo donde si se canceló deuda fue el período de Cristina Fernández donde hubo una disminución de la deuda externa, se pagó capital de la deuda, transformándola en deuda interna.

El primero fue con Néstor Kirchner que le pagó 10 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional, en una operación ruinosa, porque canceló 10 mil millones de dólares que tenían una tasa del 4% anual y la reemplazó vendiéndole bonos que emitía y compró Chávez (Venezuela), al que actualmente le pagamos el 16% anual, cuatro veces más caro; algún negocio hubo. De estas cosas realmente se sabe poco y se habla poco.

En esta época, 1997,  yo hice un nuevo relevamiento de la deuda y ya no eran 327 millones, eran 635 millones de dólares. Yo me había ido cuatro años atrás con un superávit y con un ahorro de 85 millones de dólares. Se habían gastado en esos años los 85 millones, habían nuevos bonos emitidos (los anteriores los había rescatado en 1992) y se continuaba generando déficit y, por tanto, deuda.

Mi idea fue hacer bien las cosas, la economía viene de la economía doméstica, como se manejan las mamás en las casas, gastar lo que hay y arreglársela con lo que hay, lo aprendí seguramente de mis padres, eso se aprende en la casa no en la facultad. La facultad da luego los fundamentos teóricos y el herramental técnico.

Empecé a hacer lo mismo, ordenar los pagos y trabajar para rescatar los bonos, y la deuda había que solucionarla porque nos tenía estrangulados, nos retenían la coparticipación y había problemas financieros y se comprometía hasta el pago de los salarios públicos.

Se había producido en la gestión anterior del Ministerio de Economía alguna negociación de  deuda que dio lugar a sospechas:  pagos de cosas raras, y una valija en una confitería en Buenos Aires.

Para refinanciar la deuda hice una licitación pública nacional e internacional. Primero recorrí gran parte de los grandes bancos en Buenos Aires explicándoles la situación; contratamos al Banco de Valores SA (el banco de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires) como asesor financiero para la operación y se presentaron 7 grandes bancos nacionales e internacionales a esa licitación que compitieron en plazos y en tasas.

En una comisión que formé especialmente con personal de planta del Ministerio con trayectoria, experiencia y probidad más el Gerente y otros especialisas del Banco de Valores, se analizaron las propuestas, que eran muy complejas entre plazos y tasas, y llegamos a una conclusión.

El Banco Galicia nos ofreció un bono a 30 años, con esa plata pagábamos la deuda sin asfixia financiera y una tasa que era excelente; no llegaba al 6% anual  Nos daba mucho margen, ahí si podíamos pagar la deuda a largo plazo.

Había otro banco, el Santander Rio, que tenía una propuesta a menor plazo -15 y 20 años- pero tenía una mejor tasa, elegimos una combinación y, mientras tanto, se producía el llamado “efecto tequila” en el mundo.

La Legislatura que se había reservado la aprobación final de la operación no la trataba y entonces me llamaba el presidente del Galicia y Presidente de la Asociación de Banco de la Argentina y me decía: “contador, hay un despelote en el mundo, no le puedo mantener la tasa”, tenía 30 días de validez la oferta, ya estábamos al límite. Al final  convencí a los bancos y me dieron 30 días de prórroga, mientras tanto los mercados financieros del mundo explotaban.

La Legislatura no aprobó la licitación, y se cayó la oferta, con lo cual nunca pudimos refinanciar esa deuda.  Una deuda que hoy ya la estaríamos cancelando; estamos hablando de hace 20 años a tasas excepcionales.  Pero de  estas mezquindades  no se hizo cargo nadie en la Legislatura.

Primero los diputados no están capacitados para entender explicaciones técnicas, ni hacen ningún esfuerzo.  Por otra parte tienen una cuestión predefinida:  digas lo que digas ellos ya saben lo que van a decir, no es convencerlos, es triste pero así de mal funciona el sistema parlamentario ,en Jujuy al menos, o así funcionaba 20 años atrás. No creo que hayan cambiado.

Nos perdimos algo que era una situación excepcional y hubo que seguirla lidiando. En el 98 se cerró con superávit y ya se habían rescatado de nuevos los bonos que se habían emitido en la época de Perassi. Se trabajó mucho en normalizar el funcionamiento del gobierno, se empezaron a pagar los sueldos al día y recobramos la normalidad paulatinamente

A pesar de eso, desde mitad del año 98, le hacen la movida política a Ferraro desde el Ministerio del Interior a cargo de Carlos Corach y ahí aparece Fellner.  Los últimos sesenta días se complicó el panorama financiero al no aprobarse la refinanciación de la deuda y a la reticencia del Ministro de Economía de la Nación de continuar dándonos los anticipos de coparticipación como era norma habitual

GOBIERNO DE EDUARDO FELLNER – MINISTRO DE ECONOMÍA CPN ANIBAL CARRERAS

Cuando llegó Fellner se produjo un cambio de ministro, Fellner me pidió que lo asesore pero nunca más me llamó. Tenía todo su derecho, no tenía que ofrecerme nada para que yo me vaya. Asumìó el contador Aníbal Carreras como nuevo ministro.

CONCLUSIONES

Esa fue mi última actuación en la función pública; son dos experiencias importantes que dejan varias enseñanzas: primero esto de crear monedas y hacer millonarios a todos no sirve, es una mentira absoluta, si fuese así todo el planeta sería millonario, podríamos ser todos felices, no tendría que haber pobres en ningún lugar del mundo y la economía como ciencia no tendría razón de ser.

Todos los países estarían peleando por ver cuál emitiría más moneda.  Los bonos eran papel pintado que no valía nada y perjudicaban a empleados y empresarios locales; sólo favorecían a los especuladores financieros.

Segundo, no se puede cometer el error infantil de hacer cuenta corriente en bonos y crear dinero bancario que cualquier estudiante de macroeconomía de primer año lo sabe.  Carlos Daniel Snopek, el “economista autodidacta”, no lo sabía.

Tercero, es posible hacer funcionar la Provincia con los recursos que tiene, sin gastar de mas, priorizando el gasto. Priorizar significa: esto primero, esto después; esto si, esto no. Lo que pasa es que los políticos en general no quieren decir no, le dicen si a todo y cuando la prioridad es todo, entonces la prioridad es nada. Así se estafa a la gente y se pierde la confianza pública en el sistema democrático que no le resuelve los problemas a la gente sino que se los agudiza buscando sólo el interés personal de los políticos.

Hoy la deuda contabilizada de Jujuy está en alrededor de US$ 1.100 millones de dólares, casi cuadruplicando la del 91 y duplicando la del 97, pero además ahí faltan computar unos US$ 300 o 400 millones del Exim Bank chino, otro préstamo del Banco Europeo de Inversiones para el GIRSU y otro préstamo para las baterías de Litio que finalmente harán que la deuda supere los 1.500 millones de dólares.

Hay que ser cuidadoso, uno se puede endeudar para hacer inversiones, pero no se puede tomar deuda para pagar sueldos.

Le falta claridad al actual Gobierno, de plantear con precisión la situación; los números hay que darlos, la ciudadanía tiene derecho a saber cuál es su propuesta, como va ir encarrillando la situación, cosa que yo no veo ni del ministro ni del gobernador. Creo que sería sano mostrar los números para el bien tanto del gobierno como de los ciudadanos.

Este gobierno ha planteado la transparencia a imitación del nacional. Me parece excelente, pero hasta ahora yo no la veo. Como enunciado esta genial, pero después de 2 años ¿dónde está?

Hemos llegado en la época de Fellner a que el gobernador dejó de cumplir con su deber constitucional de presentar la Cuenta de Inversión, que es la rendición de cuentas de la plata del presupuesto del año anterior.

Hubo 4 o 5 años que no se presentó y nadie dijo nada.  Los diputados no se quejaron, ni los oficialistas ni tampoco los de la oposición que hoy son gobierno –salvo alguna tímida honrosa excepción-.

El Tribunal de Cuentas –un organismo absolutamente obsoleto- nunca intimó al Poder Ejecutivo a que se las enviará para poder efectuar su análisis y emitir su informe al Poder Legislativo como manda la Constitución Provincial.

En algún momento, cuando Barrionuevo fue gobernador si se presentó, dos años la Cuenta de Inversión, luego se dejó se presentar de nuevo. Es una falta de respeto espantosa a la ciudadanía. Es plata de la gente, ¿cómo no vamos a tener derecho a saber? Es la forma de juzgar una gestión de gobierno y los diputados miran para otro lado; parecen más preocupados por agradar al gobernador de turno que a sus mandantes que son los ciudadanos que los eligieron.

El deber de los diputados es analizar y aprobar o rechazar la Cuenta de Inversiones, son los representantes de la gente- No lo hacen; por eso hay un descreimiento de la democracia porque los representantes no representan, no cumplen con su función.

En Jujuy existe una anomia tremenda; no importa lo que la Constitución y las leyes manden; si a un funcionario se le ocurre no llevarle el apunte, lo hace y no pasa nada. Tenemos una ciudadanía poco formada (la escuela primaria y secundaria ha renunciado hace rato a formar en valores ciudadanos y morales) y a la que, al parecer, no le importa cómo se manejan los recursos del gobierno que son sus recursos y debieran servir para hacerle una vida mejor.

 

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