lunes 17 de junio de 2019


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Chileno viaja a Siria a rescatar a sus 7 nietos huérfanos de un yihadista

Chileno viaja a Siria a rescatar a sus 7 nietos huérfanos de un yihadista

15 de abril del año 2019

La hija de Patricio Gálvez llegó a Siria de vacaciones en 2014 con cuatro hijos y su esposo noruego, quien invitaba a unirse al EI y hacer atentados en Suecia. La pareja tuvo tres hijos más en el país. Ambos murieron.

Patricio Gálvez, un chileno residente en Suecia, viajó a Siria para intentar rescatar a sus siete nietos huérfanos, cuyo padre era un conocido yihadista noruego-sueco y que se encuentran en el campamento de refugiados de Al Hol (noreste).

La rendición de Al Baguz el 23 de marzo convenció a Gálvez de que tenía que irse a Siria, adonde llegó hace unos días sin saber ni dónde se encontraban sus nietos ni si todos estaban vivos.

«No he tenido ninguna ayuda, solo la de un guía», cuenta sobre un viaje a una zona «complicada», donde la desconfianza es «continua» y con limitaciones de movimiento y de comunicación.

Gálvez, cuyo drama ha recibido gran atención en medios suecos, se pudo reencontrar a principios de semana con sus nietos, de entre uno y ocho años, una experiencia que le produjo sensaciones encontradas.

«De aquí no me voy sin los niños»

«Fue maravilloso comprobar que están vivos, pero al mismo tiempo muy angustioso verlos a todos desnutridos y enfermos. Los kurdos no tienen recursos para ayudarlos», lamenta Gálvez, quien da por seguro que no se le permitirá de nuevo el contacto directo.

Asume que los niños «morirán uno tras otro» si no es capaz de sacarlos pronto de Al Hol, pero eso solo ocurrirá si las autoridades suecas contactan las denominadas Fuerzas de Siria Democrática (FSD), alianza de milicias mayoritariamente kurdas que controlan la zona, para proporcionar la documentación y permisos necesarios.

Gálvez, cuyos familiares en Suecia han iniciado una campaña de recogida de firmas para pedir la repatriación de los niños, tiene claro no obstante que no regresará a casa solo: «De aquí no me voy sin los niños».

Suecia no repatria a hijos de yihadistas

A diferencia de países como Francia, Suecia no contempla de momento repatriar a los hijos huérfanos de yihadistas suecos que viajaron a Siria para unirse al Estado Islámico (EI), y aduce que la situación jurídica y de seguridad es muy complicada.

«Son unos cobardes que no respetan la convención internacional de los derechos de los niños. Hoy no se trata de pasaportes ni de documentos consulares. Se trata de una acción humanitaria», exclamó Gálvez, de 50 años y que vive en Suecia desde hace tres décadas.

Padre de los niños era yihadista activo

La hija de Gálvez, Amanda, llegó a Siria de vacaciones en 2014 desde Gotemburgo (oeste de Suecia) con sus cuatro hijos y su esposo, Michael Skråmo, ambos convertidos al islam. La pareja tuvo tres hijos más en el país. Amanda falleció en diciembre en un ataque aéreo, según EFE.

Nacido en Noruega pero criado en Gotemburgo, Skråmo se había hecho conocido por los vídeos grabados desde el califato de Siria, en los que invitaba a otros suecos a unirse al EI y a cometer atentados en Suecia, país que forma parte de la coalición internacional contra ese grupo yihadista.

Según ha confirmado su madre a la televisión pública sueca SVT, Skråmo murió a mediados de marzo en el ataque a Al Baguz.

La hija de Patricio Gálvez llegó a Siria de vacaciones en 2014 con cuatro hijos y su esposo noruego, quien invitaba a unirse al EI y hacer atentados en Suecia. La pareja tuvo tres hijos más en el país. Ambos murieron.

Patricio Gálvez, un chileno residente en Suecia, viajó a Siria para intentar rescatar a sus siete nietos huérfanos, cuyo padre era un conocido yihadista noruego-sueco y que se encuentran en el campamento de refugiados de Al Hol (noreste).

La rendición de Al Baguz el 23 de marzo convenció a Gálvez de que tenía que irse a Siria, adonde llegó hace unos días sin saber ni dónde se encontraban sus nietos ni si todos estaban vivos.

«No he tenido ninguna ayuda, solo la de un guía», cuenta sobre un viaje a una zona «complicada», donde la desconfianza es «continua» y con limitaciones de movimiento y de comunicación.

Gálvez, cuyo drama ha recibido gran atención en medios suecos, se pudo reencontrar a principios de semana con sus nietos, de entre uno y ocho años, una experiencia que le produjo sensaciones encontradas.

«De aquí no me voy sin los niños»

«Fue maravilloso comprobar que están vivos, pero al mismo tiempo muy angustioso verlos a todos desnutridos y enfermos. Los kurdos no tienen recursos para ayudarlos», lamenta Gálvez, quien da por seguro que no se le permitirá de nuevo el contacto directo.

Asume que los niños «morirán uno tras otro» si no es capaz de sacarlos pronto de Al Hol, pero eso solo ocurrirá si las autoridades suecas contactan las denominadas Fuerzas de Siria Democrática (FSD), alianza de milicias mayoritariamente kurdas que controlan la zona, para proporcionar la documentación y permisos necesarios.

Gálvez, cuyos familiares en Suecia han iniciado una campaña de recogida de firmas para pedir la repatriación de los niños, tiene claro no obstante que no regresará a casa solo: «De aquí no me voy sin los niños».

Suecia no repatria a hijos de yihadistas

A diferencia de países como Francia, Suecia no contempla de momento repatriar a los hijos huérfanos de yihadistas suecos que viajaron a Siria para unirse al Estado Islámico (EI), y aduce que la situación jurídica y de seguridad es muy complicada.

«Son unos cobardes que no respetan la convención internacional de los derechos de los niños. Hoy no se trata de pasaportes ni de documentos consulares. Se trata de una acción humanitaria», exclamó Gálvez, de 50 años y que vive en Suecia desde hace tres décadas.

Padre de los niños era yihadista activo

La hija de Gálvez, Amanda, llegó a Siria de vacaciones en 2014 desde Gotemburgo (oeste de Suecia) con sus cuatro hijos y su esposo, Michael Skråmo, ambos convertidos al islam. La pareja tuvo tres hijos más en el país. Amanda falleció en diciembre en un ataque aéreo, según EFE.

Nacido en Noruega pero criado en Gotemburgo, Skråmo se había hecho conocido por los vídeos grabados desde el califato de Siria, en los que invitaba a otros suecos a unirse al EI y a cometer atentados en Suecia, país que forma parte de la coalición internacional contra ese grupo yihadista.

Según ha confirmado su madre a la televisión pública sueca SVT, Skråmo murió a mediados de marzo en el ataque a Al Baguz.


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