Hace dos semanas, en la ciudad santiagueña de La Banda, técnicos del Senasa hallaron una planta infectada en la zona urbana, lo que puso en alerta a toda la región NOA donde hay más de 65.000 hectáreas de cultivos citrícolas que podrían verse diezmadas si se propaga la enfermedad y de las cuales dependen económicamente industrias y miles de familias, en especial en Tucumán, donde el 85% de la producción se vende al exterior.El insecto vector encontrado a 770 kilómetros de la provincia (que mantiene su status fitosanitario ‘libre de HLB’), no es el único foco en la región ya que esta también fue encontrada en Chaco, Formosa y Salta, como tambien en zonas más alejadas como Misiones y Corrientes.

Además, el HLB o greening no solo se encuentra en nuestro país, sino que Brasil, Paraguay y Bolivia también cuentan con la presencia de la enfermedad y el vector.


Fuente Afinoa

Lucha y medidadas para prevenir el HLB

Luego de que la planta infectada en La Banda fuera erradicada y destruida, tanto el Senasa como Afinoa se pusieron manos a la obra para mantener a Tucumán libre de la enfermedad.

Primero los organismos conformaron un comité de crisis regional, formado por representantes del sector público y privado de tucumano y de Santiago del Estero, que tendrá como objetivo prevenir la dispersión de la enfermedad.

Luego informaron que las autoridades reforzaron barreras sanitarias en toda la región NOA, donde hay 15 puestos de control fijo, además de iniciar controles móviles en la provincia. “Pronto se hará una remodelación importante del puesto de La Florida en el límite de Tucumán, que va a permitir controlar el 100% de los vehículos”, explicó Gloria Pérez, gerente técnica de Afinoa.

Esta medida se debe, porque la principal hipótesis que se maneja es que la enfermedad llegó a Santiago trasladada a través de alguna planta que alguien ingresó desde las zonas infectadas: Brasil, el Litoral argentino, Paraguay o Bolivia, donde está presente la enfermedad.

Otra de las medidas, consiste en un control exhaustivo de todos los viveros que podrían tener esta especie de planta  para eliminarlas. Todos estos controles se mantendrán durante 2 años.